A veces no soy todo lo valiente que me gustaría… y eso también está bien

Muchas veces, mi instinto me traslada una imagen o me evoca unas emociones y allá voy yo. Con fe ciega en esas vibraciones y en lo que me quieren enseñar.

Sin embargo, otras veces NO es así. Lidio con mi mente y mis emociones y hago exactamente lo contrario de lo sano… doy vueltas y vueltas y analizo pros, contras… y eso me paraliza.

Entonces, cuando me descubro como un hámster en su rueda, respiro, pongo la mano en mi pecho y me digo: “ok, yo también soy humana y estoy haciéndolo lo mejor que sé con las herramientas que dispongo”. Y vuelvo a respirar para trasladarle a cada célula de mi cuerpo un mensaje de amor y compasión.  Porque es cierto, solo soy humana y aunque me gustaría ser ‘indestructible’ a veces no lo consigo.

Más auto-compasión por favor!, en grandes dosis. ❤❤❤